El CTE DB HS-6 entró en vigor en 2020. Seis años después, sigue siendo el documento básico que más técnicos desconocen cuando redactan o ejecutan un proyecto.
No es un problema de desconocimiento general del radón. Es un problema de concreción: saber que existe el gas no equivale a saber si tu proyecto está en un municipio afectado, ni a entender qué solución técnica debes aplicar.
Los municipios afectados superan los 2.000. No son solo Galicia o Extremadura, hay zonas con exposición significativa en Castilla y León, Andalucía y Cataluña. El listado de la norma tiene municipios que sorprenden a quienes los proyectan habitualmente.
La problemática es la misma en todos los casos: el gas radón se acumula en el subsuelo y asciende por diferencia de presión a través de la interfaz entre el terreno y la solera. Ningún sellante actúa sobre esa diferencia de presión. Ninguna lámina tipificada como impermeable la elimina.
La solución técnica que recoge el CTE, depende del nivel de afección. Para niveles bajos, la cámara sanitaria ventilada Caviti®, y para niveles mayores, adicionalmente la barrera física con lamina anti-radon.
Una cámara correctamente dimensionada, con las aperturas de ventilación que establece el DB HS-6 en función de la longitud de fachada expuesta, impide que el gas alcance las estancias habitables.
Esto no es una recomendación de buenas prácticas. Es una exigencia de cumplimiento para los proyectos ubicados en los municipios del listado.
¿Tienes dudas sobre el dimensionado de la cámara o las aperturas de ventilación que exige el HS-6? Te ayudamos a resolverlas antes de que cierres el proyecto. Contáctanos aquí



