Este primer semestre dedicamos algunas publicaciones a un problema muy específico: cómo se comporta el suelo bajo una cámara frigorífica. Fue, además, uno de los bloques temáticos con mayor tasa de interacción media del semestre.
El interés tiene una explicación técnica clara. Cuando la temperatura de una cámara frigorífica cae por debajo de cero, la diferencia térmica entre el terreno y la solera genera condensación en la interfaz suelo-solera si no existe una cámara ventilada que la interrumpa. A eso se suma la carga estructural del almacenamiento automatizado en altura, muy superior a la de una nave convencional.
Repasamos los proyectos que mejor ilustran esta condición. El Almacén Vertical Campofrio, en Burgos, con 7.800 m² de forjado sanitario en modelos C20, C40 y C70. La cámara frigorífica de Alsea, en Ciudad de México, con 5.000 m² sobre un subsuelo lacustre de baja capacidad portante. La cámara de Molino Cañuelas SACIFIA, en Buenos Aires. Y el conjunto de más de 350 instalaciones frigoríficas resueltas en cuatro continentes.
Que este haya sido el contenido con mayor interacción confirma que la cadena de frío sigue siendo una de las condiciones técnicas donde más dudas surgen en fase de proyecto.
Seguiremos publicando sobre esta condición, porque las consultas que recibimos así lo piden.
¿Tienes un proyecto de cámara frigorífica o almacén de temperatura controlada? Contáctanos aquí


