Lo que no se ve debajo del edificio es lo que más caro acaba saliendo.

La humedad por capilaridad es uno de esos problemas que los proyectos tienden a subestimar. No aparece en el día de la recepción de obra. Aparece meses después, cuando ya no hay nadie señalando responsabilidades con claridad.

El mecanismo es simple: el agua del terreno asciende a través de los poros del hormigón y los materiales de relleno por diferencia de presión. No necesita lluvia. No necesita accidente. Solo necesita contacto directo entre el suelo y la solera.

Y ese contacto, en la mayoría de los edificios convencionales construidos sobre relleno compactado, existe desde el primer día.

¿Qué ocurre cuando la humedad capilar entra?

Primero, afecta a los acabados: eflorescencias, manchas, desprendimiento de revestimientos. Después, a las instalaciones embebidas en la solera. Más adelante, si el problema no se ataja, compromete la calidad del aire interior. En edificios residenciales, eso tiene un nombre: insalubridad.

El CTE DB HS1 lo prevé exactamente por esta razón. La normativa exige que los suelos en contacto con el terreno dispongan de una barrera frente a la humedad. No como recomendación. Como obligación de proyecto.

El coste real no es el de la reparación

Reparar una solera con problemas de humedad crónica implica, en la mayoría de los casos, levantar los acabados, tratar la superficie, ventilar el espacio y restituir todo lo afectado. El coste económico es alto. El coste en tiempo, conflicto entre partes y reputación para el técnico redactor del proyecto, también.

La pregunta relevante no es cuánto cuesta arreglarlo. Es cuánto cuesta haberlo evitado desde el principio.

Un forjado sanitario ventilado ejecutado con encofrado perdido tipo Caviti® rompe el contacto entre el terreno y la solera estructural. La cámara de aire que se genera actúa como barrera física frente a la humedad capilar, elimina la acumulación de gases del subsuelo y permite el paso de instalaciones sin necesidad de rozas ni zanjas adicionales.

El sobrecoste de la prevención, en perspectiva

Especificar un forjado sanitario Caviti® en sustitución de un relleno convencional supone un diferencial de coste que, en la mayoría de los proyectos, se compensa con la reducción de cargas muertas sobre la cimentación, la eliminación de material de relleno y el ahorro en patología diferida.

La humedad capilar tiene solución técnica. Lo que no tiene solución fácil es el problema cuando ya está dentro del edificio.

Consulta aquí cómo especificar el forjado sanitario en tu proyecto.